Durante los tiempos de incertidumbre, como el que vivimos actualmente, la ansiedad y la preocupación han incrementado en los hogares, especialmente en aquellos en donde se he sentido el efecto en los niños y jóvenes durante la cuarentena. Podríamos pensar que este cambio emocional es una respuesta normal ante la situación por la cual estamos pasando, sobretodo teniendo en cuenta que nuestro estilo de vida o a lo que muchos llaman “normalidad” se ha visto detenida.

Esta situación nos ha forzado a buscar nuevas estrategias de convivencia y afrontamiento, sin embargo, no todos los padres y cuidadores saben con certeza qué hacer para apoyar apropiadamente a los niños y jóvenes que se encuentran a su alrededor. Hay mucha información que se está poniendo a disposición de la sociedad, métodos de ayuda, opiniones sobre cómo comportarse – como si realmente hubiese una fórmula para proceder, cuando en realidad no todos tienen las mismas herramientas y capacidades para afrontar esta situación.

Quizá se tenga la mejor de las intenciones, pero este exceso de información puede llegar a generar confusión e incrementar la misma ansiedad y preocupación que se supone, se espera o se intenta disminuir. Por eso, nos tomamos la tarea de revisar y destacar lo que consideramos serían aquellos consejos, recomendaciones y opiniones con las que concordamos y que promovemos en diferentes espacios en donde surge la pregunta.

¿Cómo apoyar a los niños y jóvenes durante la cuarentena?

Es vital cuidarse a sí mismo para poder cuidar de otros, porqué sino ¿con qué fuerzas podríamos hacerlo? Busca actividades que te permitan cuidar tu salud mental y que te ayuden a “despejar” la mente. Así, cuando los niños y jóvenes necesiten un soporte, será más fácil responder de una manera asertiva promoviendo el espacio adecuado para entablar un diálogo.

En la medida de lo posible mantén hábitos saludables: horas de sueño saludables, horarios de comidas, tiempo de estudio y ocio, todos estos elementos forman parte esencial del día a día, de aquello que llamábamos rutina o “normalidad”, cambiar de manera brusca uno o varios de estas actividades podrían desencadenar precisamente aquello a lo que le estamos haciendo frente; ansiedad. Las rutinas ayudan a los niños y jóvenes a sentirse seguros dentro de una estructura que los acoge.

Mantener contacto con la naturaleza también debería de ser incluido en los hábitos saludables ya que son bien conocidos los beneficios que esto tiene para nuestra salud mental. De hecho, hay evidencia que muestra que estar en contacto con la naturaleza nos ayuda a subir el ánimo, por lo que sí tienes la posibilidad de hacerlo, aprovéchalo. Y trae a los niños y jóvenes contigo, seguro ellos lo disfrutarán también.

El ejercicio físico regular también es vital para nuestra salud mental. Recuerda, mente y cuerpo no son dos cosas separadas, la una siempre va a influenciar a la otra.

Intenta hacer consciente tu comportamiento para que no te veas envuelto en círculos viciosos que pueden llegar a ser perjudiciales.

Cosas que debemos evitar

Hay algunos comportamientos que pueden empeorar la ansiedad y la preocupación en los niños y adolescentes durante la cuarentena. Estas son algunas cosas que te recomendamos evitar:

  • No hables únicamente de las preocupaciones y de lo mal que se puede llegar a sentir estar “encerrado”.
  • Evita estar buscando las últimas noticias y anuncios sobre la pandemia.
  • Intenta no planear de más. Concéntrate en hacer una cosa a la vez.
  • No te aísles de otros. El distanciamiento sugerido no significa dejar compartir con nuestros seres queridos

Es importante que como padres o cuidadores motiven a los niños y jóvenes durante la cuarentena, a hacerlos conscientes que funciona para ellos en relación a la disminución de la ansiedad y la preocupación, y qué, por el contrario, termina haciéndolos sentir peor, para así poder intervenir oportunamente.

Recuerda que lo que funciona para algunos no significa que funcione para todos. Todos los seres humanos somos diferentes, lidiamos con nuestras emociones de manera diferente y ayudamos a los otros con las herramientas individuales que hemos adquirido a través de la experiencia. Lo importante es tener la valentía de mirarse a sí mismos y hacer consciente lo que hacemos por nosotros mismos y que repercusión tiene esto en los niños y jóvenes que están a nuestro cuidado.